jueves, 13 de marzo de 2014

La indiferencia personificada (Bayern Munich-Arsenal - 1/8 Champions League, vuelta)


Desde varios periódicos ingleses se han escrito críticas más o menos ferozes hacia Mesut Ozil tras la eliminación de Champions League del pasado martes. Críticas que ya habían empezado semanas antes como consecuencia de que no ha sido capaz de mantener el ritmo de un inicio de temporada extraordinario. De todos los reproches que le han lanzado por el partido contra el Bayern, me quedo con el que he visto en The Telegraph:  "Özil was indifference personified" . No es una crítica agresiva, pero si que me ha llamado la atención que las críticas dirigidas al alemán sean alrededor de su pasividad e intermitencia en el juego no porque no sean ciertas sino por su obviedad. Cuando los "gunners" enviaron cuarenta y dos millones y medio de libras hacia Madrid, recibieron un jugador especial en la zona final, pero con menos interés en la construcción y con cero ganas -ni talento- para defender.

Click para ver en grande.

Resulta que Mesut Ozil se lesionó en el minuto dos de partido. Eso es lo que dice y yo me voy a esforzar en creerle. A partir de ahí hasta el minuto cuarenta y cinco hizo doce pases, sólo pudo hacer doce, y acertó siete. Para poder comparar: Santi Cazorla hizo treinta y cinco y Arjen Robben cuarenta y cinco. Así que dicen que se desentendió del partido y es que realmente da esa sensación, pero las razones que yo entiendo que le hicieron jugar así, junto a la lesión, son: (1) Jugar como extremo derecho. Participar en banda no le beneficia, le aleja de la acción y le aleja de la portería así que para que el de Gelsenkirchen pueda demostrar su talento tiene que tocar balón y tocarlo cerca del área rival. (2) Las condiciones en las que recibió (imágenes izquierda). David Alaba siempre muy cerquita de él, además de que contactaba con el balón de espaldas a portería y sin líneas de pase para progresar. (3) El exigente trabajo defensivo (imágenes derecha) ya que el Bayern le buscó "las cosquillas" con Alaba. Ozil tenía que perseguir a Alaba y acababa retrasando su su posición con la consecuencia de que, al recuperar la pelota, estaba a sesenta/setenta metros de la portería rival -volvemos a la primera razón-. Mesut Ozil es un jugador brillante en unas condiciones, en otras, es un jugador indiferente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario