lunes, 27 de agosto de 2012

Malaga CF 1-1 RCD Mallorca: Un gran entrenador


 Si soy honesto, no estoy seguro si pagaría una entrada por ver un partido del RCD Mallorca, pero seguramente si que lo haría por ver un entrenamiento de Joaquín Caparros. El de Utrera siempre ha conseguido resultados positivos en los equipos que ha estado. Sus conjuntos se caracterizan por ser ordenados y de una intensidad defensiva suprema y parece que en poco más de medio año que lleva en la isla ha conseguido ganarse a la afición ya que con una plantilla sin un gran nivel y teniendo que sacar jugadores del segundo equipo pasó de estar en puestos de descenso -el año pasado- ha acabar en la parte media/alta de la tabla. A continuación os voy a intentar explicar de la manera más sencilla en que se basa el juego de éste RCD Mallorca de Caparrós.

La formación del Malaga CF fue 1-4-2-3-1 con Caballero bajo los palos. Ignacio Monreal y Sergio Sánchez como laterales de gran recorrido y llegado a la línea de fondo. Wellington y Demichelis actuaron de defensas centrales, un poco por delante dando equilibrio a las transiciones Ignacio Camacho y de volante creativo Duda. Comenzó en la izquierda Isco y Portillo en la derecha que junto con Buonanotte por el centro iban permutando constantemente su posición. En la punta jugó el hábil Seba Fernández. La formación con la que inició el RCD Mallorca fue 1-4-2-3-1 con Aouate en la portería. La defensa de cuatro con dos jugadores del filial, uno de ellos, Ximo, por la derecha y Antonio López en la izquierda. En el centro el veterano Nunes y Bigas -el otro jugador del filial-. Por delante se situaron -más pendientes de trabajar que crear- Tomas Pina y Javi Márquez. En la línea de tres se encontraban Nsue por derecha, Pereira por izquierda y Victor Casadesús como enganche, aunque los tres se desgastaron durante todo el partido defensivamente. En punta, el pichichi del equipo, Hemed.

Dicen que si por algo se caracterizan los equipos de Joaquín Caparrós son por su capacidad defensiva, por la intensidad con la que juegan y el orden por el qual están dispuestos sobre el campo. Ahora dejen que haga una pequeña reflexión: Estoy cansado de que se valoren o se critique aspectos abstractos del juego de un equipo, por ejemplo, cuantas veces no habremos escuchado "la defensa está muy trabajada" o "es un equipo muy ordenado". Infinitos recursos abstractos son utilizados para hablar de fútbol, cuando el fútbol es concreto y preciso así que voy a intentar poner de mi parte para que todo este rollo artístico termine y hablar de aspectos concretos, que son los que realmente importa y se trabajan.

Una de las características que mostró el equipo de Caparrós es que cuando perdían el balón, (1) dos líneas de cuatro jugadores se situaban en la frontal del área -muy juntas entre ellas- y sin demasiada disposición de robar el balón sino con más ganas de evitar el avance del rival. Es decir, cuando Javi Márquez salia a presionar a Ignacio Camacho lejos de su posición la consecuencia era clara, o robo de balón o falta para que ningún rival pudiese aprovechar de ese espacio que dejaba. Así pues mientras uno de los volantes salía a la presión el otro se ocupaba de que nadie recibiese a su espalda, en el llamado "espacio entre líneas".

 Si de algo se ocupaban con gran esmero es de cerrar el espacio interior, es decir, no podía haber ningún jugador que recibiese el balón en la frontal del área (2) y si lo había rápidamente todos los defensores se volcaban hacía él, dejándole con las mínimas opciones de jugar el balón. Así que a pesar de que Nsue y Pereira trabajaron durante todo el encuentro prestaron poca atención a su par -Monreal y Sergio Sánchez- ya que la prioridad era ayudar por dentro. De ésta manera llegaron la mayoría de ocasiones del Málaga, a través de un desmarque de Monreal y su posterior centro (3). Colgar balones al área no le hizo nada de daño al equipo balear ya que eran mayor cantidad de jugadores para el remate -hacía fuera- estaban mejor posicionados -ya que el entrenamiento se hace notar- y encima son físicamente más aptos para el juego aéreo -la gran diferencia de altura entre Seba y Nunes-.

Así pues el Málaga creó ocasiones a través de inefectivos centros desde la banda izquierda, combinaciones al primer toque en espacios interiores a las que llegaban tarde los defensores mallorquinistas -ocurrió tan sólo un par de veces- y el resto fueron disparos de media distancia. El Mallorca tenía un problema y es que al recuperar el balón estaban normalmente demasiado lejos del área rival así que para llegar al área rival les costaba muchisimo esfuerzo, por lo que la mayoría de sus jugadas de peligro fueron a balón parado con un pateador como Javi Márquez.

Sus accion ofensiva tras recuperar el balón solía a través de la conducción de uno de sus hombres rápidos -Nsue, Casadesús o Pereira- que buscaban el balón al espacio y utilizaban el regate para superar oponentes a través de una ídea colectiva de juego directo buscando finalizar com Hemed -que es como se consiguió el gol-. Para sacar la pelota des de atrás (4), si se encontraban con algún tipo de problema colgaban el balón para Nsue -de escaso un metro ochenta centímetros- para buscar prolongaciones con Victor Casadesús o Hemed, sino era posible Pina y Javi Márquez estaban atentos a cualquier tipo de rechace para controlar el balón y buscar los desmarques de los delanteros.

Por lo tanto es un equipo que prefiere defender a atacar, sin querer ir a robar el balón, sino un buen posicionamiento y dejar pocos espacios para que en el momento en que se roba, encontrar un rival desorganizado y poder aprovechar la velocidad y habilidad de sus hombres de arriba para llegar al gol, sin olvidar la faceta de las jugadas a balón parado, que en esta ocasión fueron deficientes, pero suele ser muy importantes para el RCD Mallorca de Caparrós, un gran entrenador.






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